“Weretilneck licuó los salarios de los estatales”

El secretario General del gremio de UPCN, nuevamente salió a criticar al Gobierno y sobre todo a Weretilneck por los salarios.

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Juan Carlos Scalesi y el gobernador Alberto Weretilneck (archivo)

“La negación es un mecanismo perverso que consiste en enfrentarse a los conflictos negando su existencia. Y esa parece ser la argucia –impropia de un mandatario responsable- que usa el gobernador de Rio Negro afectando a todos los trabajadores de la Administración Pública y a sus familias”.

Mientras impone y decreta, dice que ‘dialoga’. Mientras ajusta sus números a costa de los trabajadores, dice que no somos la variable de ajuste. Así, cuando la inflación superó ya el 20%, nos pagó un 10% a cuentagotas, usando el dinero que corresponde a nuestra actualización salarial como se le antoja y encima, negando lo evidente (que hizo un feroz ajuste a través de los salarios).

“La movilización del martes tendría que haber sido principalmente contra este gobierno –dijo el secretario general de la UPCN, Juan Carlos Scalesi- porque el propio gobernador dijo que ‘no se dio por aludido, que el no hizo ajuste alguno’, mientras los trabajadores provinciales cubren con sus salarios la mitad de lo que cubrían en enero. Pero el gobernador, en un negacionismo perverso, no asume la responsabilidad que le toca. Firma el pacto fiscal, aplaude a Nación y se lleva de arriba el ajuste tremendo que hizo con los trabajadores rionegrinos”.

“La negociación tiene un ‘arma’ fundamental que es el diálogo”, dice el gobernador según lo reproduce un periódico de tirada provincial, como queriendo jactarse de una actitud que no ejerce. Los trabajadores le decimos que: el diálogo no es un arma, sino una HERRAMIENTA que debe basarse en la escucha y consideración de la palabra (y necesidades) del ‘otro’. Eso es el diálogo. Piedra basal del contexto democrático. Pero este gobernador ningunea a los miles de ‘otros’ que somos los trabajadores, saca por decreto un aumento insignificante que paga financiado en cuotas, invisibilizando las necesidades de quienes le sostienen la administración diaria del Estado.

Es un gesto cruel el del gobernador de Río Negro, que se parece más al de un empresario de una rancia oligarquía que al de quien administra una provincia. El mandatario provincial se da el lujo de decir que ‘no hizo ajuste con los trabajadores’ cuando no puede ser más evidente el tremendo deterioro salarial que sufrimos a causa del ajuste que pergeñó sin siquiera asomar en su discurso la palabra ‘emergencia’. Y mientras despilfarra dinero público en cuestiones innecesarias para el funcionamiento del Estado (cifras millonarias en publicidad y tratamiento de la ‘imagen’ del gobierno, entre otras cosas) y presenta una administración opaca que no ofrece explicaciones a los ciudadanos rionegrinos, hace trizas nuestros salarios, desatiende cuestiones elementales de los servicios y ningunea las necesidades de la gente y de los trabajadores.

El ajuste en Río Negro ya se hizo. Y fue a costa de los salarios de los trabajadores (a día de hoy, la mayoría de los compañeros deben sacar créditos o usar el ‘cash’ del banco para llegar a fin de mes) y el desentendimiento de obligaciones básicas del Estado para con los ciudadanos.

La población debe saber que la cantidad de empleados del Estado se mantiene estable desde hace décadas, aun cuando la población –y por ende los servicios- aumentaron. No puede decir que sobramos y no puede ningunearnos financiando gastos superfluos a costa de nuestras necesidades básicas. Este gobierno, sin declararse en emergencia nos licuó el salario. Y en una perversión sin límites, se ríe en la cara de sus trabajadores ninguneando sus derechos y necesidades.





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