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Se redujeron los casos de hidatidosis en menores durante el período 2011-2015 en Rio Negro

Río Negro redujo considerablemente el porcentaje de niños con hidatidosis durante el período 2011-2015, gracias a la puesta en marcha de programas de prevención y control de la enfermedad, llevados adelante por el Ministerio de Salud en distintos puntos de la Provincia. A través de los Programas de Control coordinados por los agentes sanitarios, se

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Río Negro redujo considerablemente el porcentaje de niños con hidatidosis durante el período 2011-2015, gracias a la puesta en marcha de programas de prevención y control de la enfermedad, llevados adelante por el Ministerio de Salud en distintos puntos de la Provincia.

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A través de los Programas de Control coordinados por los agentes sanitarios, se logró reducir el 41% inicial de perros infectados a menos del 5%, lo que llevó a la baja sistemática de la infección en niños, pasando del 5,6% de infectados con quistes hidatídicos durante la etapa inicial, a ser actualmente del 1,2%.

Los controles realizados durante la etapa 2011-2015, detectaron 37 casos de niños menores de 15 años con hidatidosis, un número menor a los resultados del período 2006-2010, que había arrojado 47 casos.

Vale marcar que entre los años 1997 a 2015, se detectaron 672 casos en toda la provincia. De éstos, 86 correspondieron a chicos menores de 15 años diagnosticados en el período 2006-2015, mientras que en las etapas comprendidas entre 2006, 2009, 2011 y 2014, se registró un promedio de 11 a 13 casos.

Entre 2006-2010, se detectaron en total 47 casos y durante 2011-2015, fueron 37 los chicos diagnosticados.

Desde el Ministerio de Salud de la Provincia se desarrolló una red de actividades de control, en función de las áreas identificadas con mayor ocurrencia de la enfermedad. Es así que hubo estudios en los Departamentos de Bariloche, Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo, 9 de Julio y Valcheta, desde las ciudades de la Zona Cordillerana como El Bolsón y San Carlos de Bariloche, hasta los parajes de Cona Niyeu de Sierra Grande y Aguada Cecilio de Valcheta.

En este sentido, los controles marcaron una clara tendencia decreciente de la presencia de la enfermedad, también llamada equinococosis quística, a través de los estudios ultrasonográficos, tanto en la cifra absoluta de casos nuevos como en la prevalencia de la enfermedad en escolares, en respuesta al mantenimiento de las actividades de desparasitación canina efectuadas por la red de agentes sanitarios. También las áreas programas de la red hospitalaria de Valcheta y Sierra Colorada, fueron muy exitosas en cortar el ciclo de la enfermedad.

Además, el Ministerio de Salud de Río Negro, a través de la Coordinación de Salud Ambiental y Departamento de Zoonosis, puso en marcha una evaluación integral de la situación epidemiológica que permita definir estrategias futuras para seguir avanzando en el control de la enfermedad.

Es importante resaltar que la combinación de estudios ultrasonográficos y tratamientos con albendazol, comprimidos provistos por el laboratorio provincial PROZOME y por el Ministerio de Salud de la Nación, permiten brindar tratamiento a todos los casos de las áreas de prevalencia, con un alto impacto y a un costo accesible al sistema de salud de la provincia.

En Río Negro, la hidatidosis genera elevadas pérdidas económicas. Por esta razón, el Ministerio de Salud desde 1980 lleva adelante actividades de control basadas en la desparasitación de perros con praziquantel, actividad que es realizada por la red de agentes sanitarios hospitalarios.

¿Qué es la hidatidosis?

La hidatidosis o equinococosis quística (EQ), es una enfermedad producida por un parásito que se llama Echinococcus granulosus y que transmite el perro a través de su materia fecal. Cuando el animal infectado elimina su materia fecal, salen con ella miles de huevos del parásito que contaminan el agua, el pasto, la tierra, las verduras y hasta quedan adheridos en el pelo del mismo perro.

Asimismo, cuando las ovejas comen los huevos con el pasto o el agua, en sus órganos (pulmones, hígado, etcétera) se forman los quistes. Si el perro es alimentado con estas vísceras enfermas, en su intestino se forman otra vez los parásitos, y empieza el ciclo nuevamente.

Diagnóstico y evaluación

A través del Programa de Hidatidosis, se delinearon pautas de trabajo basadas en el diagnóstico precoz en población asintomática. En el período 1980-1996 se efectuó mediante catastros serológicos utilizándose test de látex, de acuerdo a la tecnología disponible, para luego realizar un tratamiento quirúrgico precoz.

Años más tarde, se incorporó como método de elección para el diagnóstico poblacional la ecografía, por su mayor especificidad y sensibilidad en relación a la serología. Esta actividad es desarrollada por médicos generalistas de hospitales rurales, entrenados en cursos específicos y supervisados por un Comité Medico del Programa.

Por otro lado, a la desparasitación de perros se complementó en 2009 la aplicación experimental de la vacuna para ovinos, denominada EG95, provista por la Universidad de Melbourne al Ministerio de Salud, la que fue aplicada en forma sistemática por primera vez en el mundo en Rio Chico abajo, Anecón Grande y Mamuel Choique.

Actualmente el Ministerio de Salud de Río Negro, a través de su Coordinación de Salud Ambiental y su Departamento de Zoonosis, pone en marcha una evaluación integral de la situación epidemiológica que permita definir estrategias futuras para seguir avanzando en el control de la enfermedad.

Para ello, 311 establecimientos ganaderos de la Región Sur, seleccionados al azar, serán inspeccionados por los veterinarios del programa para determinar la presencia o no de perros infectados, mediante técnicas diagnósticas basadas en la identificación de coproantigenos, utilizándose laboratorios de Salud Ambiental de Bariloche, del Hospital Veterinario de Choele Choel de la UNRN y el Instituto Nacional de Microbiología Carlos Malbrán, constituyendo ésta la tercera y última evaluación de la efectividad de la vacuna para cortar el ciclo de transmisión.