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Piden reconocimiento para el joven de la UOCRA que salvó la vida de una beba

El hecho se registró en el mes de mayo en Viedma y tuvo una amplia repercusión social.

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El legislador Raúl Martínez (FpV) presentó un proyecto de ley en el parlamento rioneguino para “distinguir como “Personalidad Destacada” en el Servicio a la Comunidad a Gabriel Maureira, de acuerdo a lo establecido por la Ley 4508, Capítulo I, artículo 7°, en mérito a su ejemplar conducta que le salvó la vida a una bebe de 1 año de edad en la ciudad de Viedma, el día 19 de mayo de 2019”

Maureira protagonizó ese día un acto solidario y de auxilio que le permitió salvarle la vida a una bebe de escasos meses.

El proyecto, que también establece los actos protocolares previstos por la normativa vigente a fin de cumplir con la presente ley, esgrime en sus argumentos que “Gabriel Maureira es un joven obrero de la construcción de la capital rionegrina.

Es integrante de una familia relacionada desde siempre con ese oficio duro, tantas veces incomprendido y la mayoría del tiempo poco reconocido.

Desde muy chico aprendió las nociones mínimas del oficio y luego se fue capacitando tanto en la tarea diaria como en cada curso o taller de capacitación brindado por la Unión Obreros de la Construcción (UOCRA), Seccional Viedma, y en la Mutual Obreros de la Construcción (MOC) de Viedma.

El día 19 de mayo del año 2019 Gabriel estaba compartiendo su día libre con un grupo de amigos en una esquina del populoso barrio Lavalle de Viedma.

En un momento, los gritos desesperados de una madre llamaron la atención del grupo que, alertado, vio a la mujer junto a su papá y una bebe de poco más de un año en evidente estado de shock.

Gabriel no lo pensó e inmediatamente tomó a la niña en brazos y comenzó a practicarle los auxilios indispensables aprendidos en un curso de RCP brindado oportunamente por la seccional viedmense de la UOCRA en convenio con el gremio de los Guardavidas.

Como pensó que la niña podría estar atragantada con algún alimento, colocó el cuerpito de una forma que le permitiera aplicar las nociones mínimas para lograr la expulsión de aquello que obstruía posiblemente la respiración de la niña.

Sin embargo, notó que la situación empeoraba y la beba cada vez adquiría signos evidentes de una imposibilidad para respirar.

Fue entonces que colocó a la niña en la vereda, boca arriba, y comenzó a practicarle ejercicios de respiración boca a boca, no sin antes llevar adelante todos los recursos aprendidos en el curso de referencia.

Mientras tanto, la madre de la criatura siguió su desesperada carrera hasta la unidad policial más próxima y su padre observaba azorado los esfuerzos de Gabriel.

Acertó a llegar una vecina, enfermera de profesión, que acompañó la tarea del joven y aprobó cada gesto de reanimación llevado adelante.

Grande fue la alegría de todos cuando la pequeña beba reaccionó positivamente a los ejercicios de RCP practicados por Gabriel”.

Para Martínez, “ese reconocimiento social debe tener su merecido reconocimiento institucional.