La Feria Agroecológica de Viedma recorre los barrios cada jueves con producción local y precios accesibles
Con formato itinerante, productores y emprendedores ofrecen desde hortalizas agroecológicas y miel libre de agroquímicos hasta cerámica artesanal y panificados de masa madre, en un espacio que fortalece la economía regional.

Todos los jueves, la Feria Agroecológica de Viedma se instala en diferentes puntos de la ciudad con el propósito de acercar a los vecinos una amplia oferta de alimentos saludables, artesanías y productos elaborados por emprendedores de la zona. La propuesta itinerante busca promover un consumo más consciente, dar visibilidad al trabajo de pequeños productores y fortalecer los lazos entre quienes producen y quienes compran, sin intermediarios.
Entre los puestos se destacan historias de esfuerzo y arraigo. Laura, dedicada al rubro de plantas desde hace nueve años, ofrece cactus, suculentas y aromáticas como albahaca, perejil, ruda y menta, todas adaptadas al clima ventoso y frío de la región, con precios desde 2.500 pesos. «Cuando me quedé sin trabajo con mi esposo, decidimos emprender», relató. Desde la localidad de San Javier, Laura Inés lleva siete años participando con producción hortícola agroecológica que incluye tomates cherry, acelga, zapallo, brócoli, frutillas, manzanas y uvas, trabajando con semillas propias seleccionadas y fermentadas por ella misma. Los valores de sus productos arrancan en 1.000 pesos el kilo de acelga y 3.000 pesos el kilo de tomates cherry.
La oferta alimentaria constituye uno de los pilares de la feria. Milet, productora de huevos de gallinas de libre pastoreo, comenzó hace seis meses y ya cuenta con una producción en expansión, con precios que van de 5.000 a 9.000 pesos según el tamaño. Viviana Grande trabaja bajo los principios de la agricultura biodinámica y elabora conservas como escabeches de verduras y dulces caseros, con mermeladas a 4.000 pesos y escabeches desde 5.000. «Entendemos la granja como un organismo del que somos parte», explicó. Kiara, del emprendimiento Jade Obrador, produce panificados de masa madre con harinas agroecológicas y materias primas locales —hogazas, pan de molde, focaccias y medialunas semiintegrales— con valores entre 6.000 y 7.000 pesos. Sandra, apicultora, completa la propuesta con mieles libres de agroquímicos en variedades monoflorales y multiflorales, entre las que se destaca una miel cremosa de flor amarilla.
El espacio también alberga oficios artesanales. Lucía y su compañero elaboran cerámica de alta temperatura —mates, cuencos y bowls— con precios desde 20.000 pesos. «No tenemos local, por eso la feria es fundamental para nosotros», afirmó. Daniela, por su parte, ofrece tejidos artesanales como amigurumis y atrapasueños, con valores que parten de los 13.000 pesos. «Cada producto tiene otro valor, otro significado, porque está hecho con amor y es único», señaló.
En un contexto económico complejo, la modalidad itinerante de la feria resulta clave para quienes no disponen de un local comercial propio, ya que les permite llegar a distintos barrios y ampliar su alcance. Los feriantes coinciden en la necesidad de sostener estos espacios de comercialización directa. «Está tranquilo, pero seguimos apostando a esto», resumió una de las participantes.
Fuente: Diario Río Negro




