El Gobierno licita la última obra que garantizará para 2020 no tirar más residuos cloacales al río

En la provincia se lleva adelante una política hídrica que parte de un claro objetivo: sanear totalmente el río Negro.

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Esto quedará garantizado a fines de 2020. Un total de siete obras ya están en marcha. Próximamente se firmarán contrato para comenzar otras dos y la décima será la ampliación de la Planta Depuradora de Cipolletti que se licitará el 22 de marzo.

Este fuerte desafío ambiental del Gobierno provincial -en la mayoría de los casos a través del Plan Castello-, busca no volcar más residuos cloacales crudos al río, garantizando al 100% el servicio y haciendo un uso sustentable del agua.

Con respecto a la obra de Cipolletti, que se realizará con fondos propios de la Provincia, la apertura de sobres será el 22 de marzo. El presupuesto es cercano a los $250.000.000.

Los otros nueve planes son posible por el Castello y seis de ellos se encuentran bajo el denominador común de “vuelco cero”: se trata de Viedma -que contará con el sistema cloacal más grande y de mayor impacto en la provincia-, Las Grutas, Luis Beltrán, Pilcaniyeu, Mainqué y Playas Doradas, cuyo contrato se firmará en los próximos días. Además, están en marcha la construcción de la planta de Cinco Saltos y Río Colorado y en poco tiempo comenzará la de Villa Regina.

No más residuos sin tratar

En el caso de las obras de Cipolletti, Río Colorado, Villa Regina y Cinco Saltos, el 100% de los efluentes cloacales tendrán tratamiento, lo que logrará minimizar el impacto ambiental, eliminando malos olores, obstrucciones y desbordes.

El vuelco cero

La política hídrica de vuelco cero, busca tratar el agua de cloacas de una forma segura para convertirla en una fuente sostenible y asequible de agua y energía.

En este sentido, Río Negro se encuentra a nivel de vanguardia en el país, dado que cuenta con la mayor inversión en plantas cloacales con vuelco cero.

En primer lugar, se capta el agua para los distintos usos domiciliarios y domésticos y luego, en vez de desecharla como se hizo siempre, se vuelve a aprovechar para un sistema de riego. El camino, es el aprovechamiento máximo del recurso, ya que esta agua contiene nutrientes como son el nitrógeno y fósforo, que son propicios para que los distintos cultivos tengan un mejor crecimiento.