Solicitan prisión perpetua para dos imputados por el homicidio de Rodrigo Carnero

El fiscal Jefe, Fabricio Brogna, solicitó la pena de prisión perpetua para dos hombres por considerarlos coautores del homicidio de Rodrigo Carnero.

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Según destacó el hecho tiene un doble agravante: habría sido producido con alevosía y para tratar de lograr su impunidad en un robo realizado antes. Las defensas de los imputados pusieron énfasis en la nulidad de los procedimientos realizados en el lugar y en un allanamiento posterior que deja, coincidieron, a la acusación sin pruebas firmes.

El hecho se produjo el 18 de abril de 2014, luego de que los tres hombres estuvieran juntos durante la madrugada. Según la acusación, aproximadamente a las 10 de la mañana, los imputados ingresaron al domicilio de la víctima y lo atacaron con un palo extraído de la puerta de la vivienda de uno de ellos, ubicada a escasos metros del departamento donde se produjo el hecho. Pocas horas después, los dos se hicieron presentes en la vivienda de un amigo común, intentando venderle el celular de la víctima.

Brogna detalló en su alegato, al que adhirió la querella ejercida por Miguel Cardella, cada una de las pruebas que demuestran la coautoría de ambos en el hecho y los agravantes.

“Los hombres llegaron juntos a la habitación donde la víctima dormía, hay huellas de pisadas de ambos sobre la sangre y en las zapatillas, lo que los ubica en ese espacio y en ese momento. Ingresaron al dormitorio y con Carnero durmiendo, de espaladas a la puerta, le produjeron un golpe con un palo y con él, una fractura de cráneo que le provocó la muerte”, expresó.

En ese sentido explicó que fueron encontrados ambos trozos de palos y en cada uno ADN de los imputados y sangre de la víctima, aunque uno la tenía por contacto y el otro por salpicaduras. “Es decir, uno de ellos tenía el arma homicida y el otro hombre estaba a su lado”, destacó.

A la hora de probar que el móvil fue el robo, dijo que ambos hombres sabían que la víctima tenía dinero y que existía entre los tres un vínculo carente de peleas o diferencias que ocasionara el desenlace del hecho por un motivo diferente a ese.

El representante del Ministerio Público Fiscal valoró además las circunstancias posteriores al hecho, en la que ninguno de los dos imputados demostró remordimiento, queriendo incluso vender el celular sustraído a la víctima. “La falta de arrepentimiento habla de la intencionalidad de matar”, destacó.

“El móvil fue el robo pero actuaron con alevosía, sobre seguro. La víctima estaba dormida, ellos eran personas conocidas que compartieron sus último minutos y la carencia de remordimiento posterior termina configurando estas calificaciones legales, las más graves posibles”, finalizó.

Antes de comenzar su alegato, Brogna se adelantó a los pedidos de nulidades y expresó que, más allá de las cuestiones formales que rodearon las medidas posteriores y la tarea en la escena del crimen, el derecho de defensa no estuvo afectado en ningún momento.

¿Cuál fue la postura de las defensas ?
Ejercida por el Defensor oficial Pedro Vega y por Manuel Maza, las defensas explicaron en primer medida por qué debía declararse la nulidad de los procedimientos realizados en la escena del crimen y en un allanamiento posterior, que no contaron con testigos civiles.

Maza redundó en que la participación de su defendido fue secundaria, mientras que Vega hizo alusión a un tercer ADN encontrado en el palo con el que se dio muerte a la víctima, perteneciente a una persona que no fue identificada.
Además el defensor oficial destacó que no fue demostrado el dolo homicida, es decir, que no existe en la causa ningún elemento que haga presumir la intención de matar. “No hay ninguna planificación en el hecho y la víctima tenía claros signos de defensa, por lo cual no puede decirse que existió alevosía”.

“No está demostrado que la acción haya sido para consumar otro delito o para tapar uno que no pudo realizarse, tampoco el móvil” dijo, y pidió que si el Tribunal no consideraba dichos argumentos condene a su defendido por el delito de homicidio en ocasión de robo y, ante la carencia de antecedentes, le imponga la pena mínima prevista para este delito.

Los planteos anteriores de Maza habían cuestionado también las irregularidades procesales y también pidió que de no determinarse la nulidad se condene a su defendido a la pena prevista por considerarlo participe del hecho y no autor.

Los momentos del debate
Pasadas las 11 horas el debate se inició con el testimonio de los dos últimos testigos, agentes policiales que habían participado de los procedimientos efectuados en los primeros momentos de la investigación; luego de lo cual habló uno de los dos imputados. Según su versión, él estaba durmiendo cuando sucedieron los hechos y el otro hombre le relató lo que había pasado una vez que ambos estuvieron detenidos en la Alcaidía local.

A pedido de la Fiscalía, el Tribunal compuesto por Ariel Gallinger, Gustavo Guerra Lavayén y Sandra Filipuzzi dispuso que los imputados deberán cumplir prisión domiciliaria con monitoreo electrónico hasta tanto se dicte sentencia. En ese sentido, y aludiendo al peligro latente de fuga, determinaron que la misma sea cumplida por uno de ellos en el centro de rehabilitación en el que se encuentra internado y por el otro en su domicilio.
La sentencia se conocerá el próximo 25 de octubre a las 12.30 horas