Para Trejo la pareja de Figueroa, condenado a 14 años de cárcel, es una víctima crónica de violencia de género

El fiscal Hernan Trejo lo manifestó en su alegato y la sentencia disctada el último viernes fue destacada por el Ministerio Público Fiscal.

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Hernan Trejo

A Mauricio Figueroa lo condenan a 14 años de prisión por haber intentado matar a su pareja, utilizando un arma que portaba sin la debida autorización legal.

El hecho ocurrió el 5 de agosto de 2015 en la toma del Barrio Inalauquen de Viedma, lugar en el que constituyó el Fiscal de Delitos contra las personas junto a la adjunta de la Unidad, Mariana Giammona, para determinar las circunstancias que rodearon el hecho que culminó con Ana Saizar gravemente herida de bala.

A partir de allí el Fiscal indagó a Figueroa (que desde ese momento se mantuvo privado de su libertad) y tomó declaración testimonial a la víctima y a más de una decena de personas pudiendo reconstruir no sólo el hecho, sino la relación que unía a víctima y victimario, lo que llevó a incluir en la acusación el agravante de la agresión producida en un contexto de violencia de género.

En la instancia de debate, en tanto, el Fiscal de Cámara Hernán Trejo buscó probar la responsabilidad de Figueroa en los delitos que en un principio le había sido imputados, la portación ilegal y uso de arma de fuego de guerra y la tentativa de homicidio.

El primero de ellos fue rápidamente probado a partir de la contundencia de fotografías que fueron extraídas del celular del imputado, en las que se lo ve sosteniendo armas dando muestras de su habilidad para manipularlas. El arma homicida, que no estaba registrada y no tenía autorización para portar, fue secuestrada en su vivienda en el allanamiento posterior al hecho.

Luego de ello, Trejo se ocupó de probar a través de informes y del testimonio de diversos testigos, el contexto de violencia de género en el que vivían víctima y victimario apoyándose en fundamentos científicos para explicar la actitud de la mujer, que en el debate expresó que todo había sido producto de un accidente.

En cuanto a la prueba testimonial, fue controvertida no sólo la versión de ella pretendiendo exculpar a su pareja, sino además el testimonio de un vecino, que durante la etapa de investigación había hablado de una discusión, versión que negó en debate y por lo cual Trejo solicitó que se le inicie una causa por falso testimonio.

No obstante la gran mayoría de los testimonios fueron fehacientemente relacionados con los diversos informes que constan en la causa, concluyendo que la joven es una víctima crónica de violencia de género.

Concluía el Fiscal de Cámara coincidiendo con un informe del Gabinete de Criminalística que descartaba la existencia de un accidente, no sólo por las características del arma, sino además por la poca distancia existente entre el autor y la víctima y la trayectoria de la bala, a partir de la cual descarta también la hipótesis del intento de suicidio.

Finalmente en cuanto a la posibilidad de la tentativa de homicidio, destacaba el representante del Ministerio Público Fiscal, que todos esos argumentos se relacionaron con la existencia de una discusión y los antecedentes de violencia sufridos por Ana, llevando a corroborar que esta es la hipótesis que se cumple.