“No existe voluntad política de poner freno al paso de carnes y verduras en los controles sanitarios”

El gremio ATE hizo referencia a la publicación del Diario Río Negro que analizó el funcionamiento de las barreras de control sanitario, principalmente las que funcionan en la localidad de Río Colorado; sosteniendo que se transforman en un colador que permite el paso de carne vacuna con hueso, a pesar de su prohibición; y de

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El gremio ATE hizo referencia a la publicación del Diario Río Negro que analizó el funcionamiento de las barreras de control sanitario, principalmente las que funcionan en la localidad de Río Colorado; sosteniendo que se transforman en un colador que permite el paso de carne vacuna con hueso, a pesar de su prohibición; y de las declaraciones de miembros de la Sociedad Rural de esa ciudad que se reflejaran en dicho informe.

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La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió realizar algunos importantes señalamientos al respecto.

En primer lugar, la entidad sindical considera que es el Gobierno Provincial y los directivos del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (SENASA), los únicos y absolutos responsables.

ATE fundamenta su postura en la falta de personal policial en el 95% de los controles. Es de público conocimiento que los inspectores no tienen facultades para detener vehículos en la vía pública, transformándose el Estado, de ésta manera, en quien debiera garantizar esa presencia. En este punto, los trabajadores valoran la predisposición de la población a la hora de permitir que se realicen los controles pertinentes, a pesar que es el propio gobierno quien no quiere las inspecciones.

Además, para ATE, el hecho que exista una calle (Arturo Beninni) previa al puesto de control, que permite eludir al mismo; que no se la cierre o se adelante el puesto sanitario, muestra que no existe voluntad política de poner freno al paso de carnes y verduras.

En segundo lugar, el sindicato considera que las pésimas condiciones laborales de los trabajadores que dependen del SENASA también resultan un factor de importancia a la hora de evaluar la eficiencia de las inspecciones: la cantidad de personal en cada puesto no es suficiente, no se poseen patrullas para los caminos aledaños, tampoco se cuenta con canes adiestrados para la mencionada tarea, no se hace entrega de elementos de seguridad, ropa de trabajo adecuada para la época y no existen fondos destinados a adquirir insumos diarios como papel higiénico, lavandina, guantes descartables, etc.

Por último, motiva a la entidad gremial responder a la Sociedad Rural local, toda vez que parte de sus dirigentes intentan responsabilizar al sindicato y desprestigiar a sus trabajadores.

Esta entidad muestra un gran descaro, si se tiene en cuenta que son los principales trasgresores a las normativas vigentes, siendo los propios ganaderos los que trafican hacienda desde La Pampa hacia Río Negro por el río; como se pudo comprobar por medio de la policía en numerosas oportunidades.

Para ATE, existe un marcado interés en desprestigiar la labor que se realizan en las barreras sanitarias y opacar los logros obtenidos con el esfuerzo de los empleados a lo largo de los últimos años, debiéndose esto a los grandes intereses políticos y económicos de ambas provincias, Río Negro y La Pampa.