“La única hipótesis real que aún hoy se sigue manteniendo es la que en ese momento hicimos nosotros”, afirma Weretilneck

Al cumplirse un año del asesinato del policía Lucas Muñoz, el gobernador Alberto Weretilneck volvió a fijar sospechas en los ex comisarios de Bariloche por una serie de hechos que ocurrieron los días posteriores a la desaparición del efectivo policial. Esta tarde, familiares de Muñoz marcharon en Bariloche y apuntaron principalmente contra el gobernador Weretilneck.

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Al cumplirse un año del asesinato del policía Lucas Muñoz, el gobernador Alberto Weretilneck volvió a fijar sospechas en los ex comisarios de Bariloche por una serie de hechos que ocurrieron los días posteriores a la desaparición del efectivo policial.

Esta tarde, familiares de Muñoz marcharon en Bariloche y apuntaron principalmente contra el gobernador Weretilneck. Sin embargo, el mandatario provincial volvió a despegarse del hecho y aseguró que fueron los mismos jefes provinciales de la Policía de Río Negro quienes aportaron datos para avanzar en la investigación.

“Nosotros siempre tuvimos una hipótesis, que yo la dije estando en Bariloche. Nosotros las primeras horas dijimos que nos había parecido rara la reacción de los mandos superiores de la Policía de Bariloche y nos parecía raro que un camarada no haya desatado todos los mecanismos de la Policia cuando le pasa algo a su integrante” sostuvo en diálogo con El Vespertino de Radio Seis.

“Nos pareció raro después el allanamiento a la casa y nos pareció raro cuando se activó un teléfono a nombre de él en Catriel. Tdas estas cosas fueron aportadas por la Policía, por el jefe Mario Altura y el subjefe Daniel Jara” afirmó.

“La única hipótesis real que se trabajó y que aún hoy todavía se sigue manteniendo es la que en ese momento hicimos nosotros” dijo el mandatario provincial sin profundizar la información.

“Después nosotros mismos solicitamos a la ministra Patricia Bullrich que colabore con el juez y el fiscal con las fuerzas federales” agregó.

Según recordó, “a partir de ahí dejamos de tener contacto con la Fiscalía porque no fue solicitada nunca más la presencia de la Policía ni del gobierno”.

“Ya es grave que una persona sea asesinada, pero más grave aún es que se asesinara luego de estar 25 días secuestrado o algo parecido, o no sé qué…” indicó. “En democracia, es una situación extraordinaria, inaudita” remarcó.

FUENTE: BARILOCHE 2000