El STJ confirmó condenas por cobro de “peaje” a porteros de Roca

El Superior Tribunal de Justicia confirmó la condena de tres años de prisión en suspenso y multa de 50.000 pesos que la Cámara Criminal Segunda de Roca había impuesto en octubre pasado a dos personas como coautoras de los delitos de “exacciones ilegales agravadas, cuatro hechos en concurso real”.

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Con voto rector del Dr. Sergio Barotto y adhesión de sus pares Dres. Ricardo Apcarian y Enrique Mansilla, el máximo tribunal provincial declaró mal concedido el recurso de casación interpuesto por la defensa de los imputados Miriam Graciela Quintreman y Roberto Pablo Quintreman y confirmó además, respecto del segundo, la inhabilitación absoluta perpetua que había impuesto la Cámara.

En la sentencia se tuvo por acreditado que entre los años 2009 y 2010, siendo la sra. Quintreman encargada del área del personal no docente (porteros) de la Delegación de Educación del Alto Valle Este y su hermano empleado del Departamento Unidad de Gestión y del área de Salud de la misma Delegación, condicionaron el ingreso, permanencia y rotación de porteros escolares al pago injustificado de sumas de dinero por parte de éstos.

“En su condición de agentes públicos y abusando sistemáticamente de los cargos como de los roles confiados, violaron los deberes inherentes a sus funciones en tanto les exigieron a las víctimas la entrega de varias contribuciones indebidas. Se aprovecharon así de las necesidades de aquellas respecto del acceso a servicios temporarios en el Estado o su renovación y les impusieron pagar en su beneficio distintas sumas de dinero”, indica el fallo.

Tras evaluar la sentencia de Cámara, el juez Barotto coincidió en que se acreditó, “más allá de toda duda razonable”, que “los imputados, funcionarios públicos, en coautoría y abusando de su cargo, exigieron de modo arbitrario y violentamente a cuatro víctimas la entrega de dinero para ellos, como condición para obtener empleo público o lograr que no se rescindieran sus contratos”.

La discusión técnica del fallo
En la casación, el defensor particular Dr. Jorge Crespo cuestionó el rechazo a su planteo de “atipicidad”, con el cual había sostenido en el juicio que la conducta de los imputados no encuadraba técnicamente en ningún delito tipificado en el Código Penal. También reprochó la aplicación de la figura de “exacciones ilegales agravadas”, considerándolo un delito de naturaleza distinta al delito de “concusión” reclamado por la Fiscalía.

Tras realizar un análisis minucioso de los “tipos penales” mencionados en el caso, el fallo del STJ concluyó que corresponde aplicar la figura de “concusión” cuando el provecho (sea dinero u otra dádiva) es para el funcionario que lo pidió o para otro particular, y que se trata del delito básico de “exacciones” cuando la destinataria de la suma indebida es la propia Administración Pública. Con ese posicionamiento, el STJ modificó y precisó el criterio de tipificación que venía sosteniendo el STJ en sus fallos desde el año 2005.

Se concluyó así que el delito “básico” de exacciones está previsto en el artículo 266 del Código Penal, que sanciona con prisión de 1 a 4 años e inhabilitación especial de 1 a 5 años al “funcionario público que, abusando de su cargo, solicitare, exigiere o hiciere pagar o entregar indebidamente, por sí o por interpuesta persona, una contribución, un derecho o una dádiva o cobrase mayores derechos que los que corresponden”.

Luego el artículo 267 agrava el delito “si se empleare intimidación o se invocare orden superior, comisión, mandamiento judicial u otra autorización legítima”.

Y finalmente el artículo 268, que específicamente se refiere al delito de “concusión”, define un segundo agravante elevando la pena de 2 a 6 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua para “el funcionario público que convirtiere en provecho propio o de tercero las exacciones expresadas en los artículos anteriores”.

En el caso juzgado fueron aplicados los tres artículos, utilizándose como equivalentes los términos “exacciones ilegales agravadas” y “concusión”. Es por eso que la Cámara de Roca, al fundamentar su elección del tipo penal, señaló que el artículo 266 “contiene varios supuestos de exacciones ilegales, entre ellos la concusión, delito por el que han de responder los acusados en calidad de coautores”.

Conforme el voto rector siempre se trató de un pedido ilegal de dinero en provecho propio; por tanto se trataba de una concusión ubicada en el artículo 268 del Código Penal, que debe remitirse al criterio general del 266 del mismo Código, en tanto éste último menciona las exacciones.