Decomisan 430 kg de pulpa de ostras transportadas sin cadena de frío ni documentación sanitaria

Personal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decomisó 430 kilogramos de pulpa de ostras que eran transportadas en bolsas de consorcio sin la cadena de frío necesaria ni la documentación sanitaria que avale su origen, tránsito y destino.

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La medida se llevó a cabo en Pradere, en el municipio bonaerense de Patagones, con la colaboración de la Estación de Policía Comunal Villarino Segunda-Pedro Luro, al inspeccionar un vehículo que realizaba el trayecto Bahía San Blas-Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Tras la intercepción del vehículo por la policía, los agentes del Senasa labraron el acta correspondiente sobre el transporte que no contaba con la habilitación correspondiente y decomisaron la mercadería, que fue desnaturalizada gracias a la colaboración de personal de la Delegación Pradere.

Requisitos
Para resguardo de la salud pública, el Senasa aclara que las ostras enteras extraídas de zonas productivas como lo es Bahía San Blas pueden comercializarse y circular dentro de los límites bonaerenses con la respectiva guía de tránsito emitida por las autoridades provinciales, previo análisis de toxinas.

En el caso de que su destino sea fuera de la provincia de Buenos Aires, es requisito que la mercadería pase por un establecimiento habilitado por el Senasa donde, a través de los correspondientes controles sanitarios, el alimento es certificado por personal veterinario que documenta y autoriza su tránsito federal o de exportación.

Asimismo, se recuerda a los establecimientos gastronómicos, pescaderías y supermercados que la pulpa de ostras que comercialicen debe provenir de establecimientos pesqueros que cuenten con habilitación y debe estar acompañada por la documentación sanitaria que respalde su origen e inocuidad.

Tanto las ostras enteras como su pulpa, solo pueden ser transportas en vehículo habilitado, que garantice la cadena de frío mediante caja térmica o bien, con una adecuada refrigeración del alimento, para no poner en riesgo la salud de los potenciales consumidores.